La Independencia de México se fraguó por la particular distribución de la sociedad novohispana y su profunda desigualdad. El mosaico social de la época, poder real, iglesia, militares y criollos, permitió a éstos últimos alcanzar educación y riqueza, pero les tenía vetado el acceso a posiciones de poder. Del malestar generado por estas condiciones, brotó el deseo de emancipación.
Estos anhelos libertarios llevaron a la proliferación de conspiraciones e intrigas. Una de las más famosas se tramó en Querétaro. Sus protagonistas, los corregidores Miguel y Josefa Ortiz de Domínguez, organizaban «tertulias literarias» a las que acudían personajes claves del futuro movimiento de Independencia (los capitanes Ignacio Allende y Juan Aldama, los comerciantes Emeterio y Epigmenio González y el cura Hidalgo, entre otros). A medida que avanzaba la conjura, las reuniones se volvieron menos discretas y, finalmente, los integrantes fueron denunciados.
El corregidor Domínguez se vio obligado a aprehender a sus compañeros y encerrar a su esposa. Josefa lograría, desde su reclusión, pasar un vital mensaje a Ignacio Allende, y el levantamiento, planeado para diciembre, tuvo que adelantarse. La lucha armada inició con el «Grito de Independencia» el 15 de septiembre de 1810.
La Independencia de México se consumó hasta 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México. Durante estos 11 años de contienda, la ciudad de Querétaro fue ocupada por las fuerzas realistas, última plaza en rendirse, y se mantuvo al margen de las batallas.
Por los episodios históricos mencionados anteriormente, Querétaro es la ciudad perfecta para celebrar con un grito el nacimiento de la nación mexicana.
¿QUÉ HACER Y A DÓNDE IR EL 15 DE SEPTIEMBRE?
PLAZA DE ARMAS
La antigua Casa del Corregimiento, actual Palacio de Gobierno, se corona con una réplica de la campana de Dolores, emblema de la lucha independentista cuyas campanadas inauguran la noche. Dar El Grito en Plaza de Armas es sumergirse en los eventos históricos que dieron lugar a la emancipación y sucedieron en los mismos edificios que rodean la plaza hoy en día.
Para el mes patrio, el Centro Histórico se pinta de tricolor, se adorna de luces y sus calles se salpican de tenderetes que cautivan el apetito con promesas aromáticas.
JURIQUILLA
En el Hotel Misión Juriquilla, las fiestas del 15 de septiembre abarcan tres días. La verbena se celebra en torno a los clásicos juegos mecánicos y a los ya tradicionales puestos de esquites, sopes, tacos, atole y algodones de azúcar. La afluencia al evento es masiva por lo que te recomendamos paciencia y precaución.
Por otro lado, en la Plaza de Toros Juriquilla, se organiza anualmente una corrida acompañada del muy mexicano palenque y su variedad de espectáculos musicales.
NOCHES MEXICANAS
Durante los festejos de Independencia despierta la voluntad de avivar los ánimos patrióticos. Las banderas mexicanas ondean recordando la lucha de 1810 mientras hoteles y restaurantes queretanos se engalanan para la noche del Grito. Entre papel de china y bailes folclóricos, disfrutan los comensales de menús que celebran la riqueza gastronómica nacional